¿Te imaginas a tu pequeño o pequeña convertido en un adolescente “ciberadicto”?

¿Te imaginas a tu pequeño o pequeña convertido en un adolescente “ciberadicto”?
Hasta hace muy poco, el 20% de los padres españoles tampoco lo imaginaban. Sin embargo se han encontrado en casa con esta realidad. Afecta directamente al desarrollo de nuestros hijos con multitud de problemas de rendimiento, sociabilidad, irascibilidad, desarrollo, e incluso problemas legales.

La ciberadiccion, o adicción a las nuevas tecnologías (TICs), a internet o a los juegos de ordenador, es un comportamiento adictivo de reciente aparición. El Ministerio de Sanidad incluyó por primera vez en 2018 las adicciones a las nuevas tecnologías en el Plan Nacional de Adicciones. Destacó que adolescentes y jóvenes son el principal grupo de riesgo. Según los datos del Gobierno más del 18% de la población entre los 14 y los 18 años realiza un uso abusivo de las nuevas tecnologías ¡Y la tendencia va en aumento!

El rápido crecimiento, sobre todo en adolescentes, está haciendo que las distintas administraciones comiencen a invertir en su tratamiento y prevención. Sin embargo estos programas aún se encuentran en pañales. Debemos tener en cuenta que a los problemas de adicción se le suman los peligros de la conexión a internet: el riesgo a contenidos inadecuados, la necesidad de proteger la intimidad, el peligro de suplantación de identidad y un largo etcétera de anglicismos: “ciberbulling”, “grooming”, “sexting”…

Si creemos haber detectado ya este problema en nuestro hijo/a adolescente podemos encontrar apoyo para solucionarlo en las Consejerías de Sanidad de las diferentes Comunidades Autónomas. Pero si nuestros hijos aún son pequeños, o aún no percibimos señales de peligro en nuestros adolescentes, estamos en el momento idóneo para la mejor cura: la prevención. Y es que nuestro papel como padres es fundamental. Es en el ámbito de la familia donde encontramos el mejor escenario y las mejores herramientas para prevenir.

7 Claves para prevenir la «ciberadicción» en nuestros hijos:

Nos encontramos con una característica única en la historia: tenemos que educar a nuestros hijos en internet y las nuevas tecnologías, en el que no hemos recibido formación. Algunos, ni siquiera hemos tenido el tiempo necesario para adaptarnos a su rápido desarrollo. Por eso es tan necesario que tomemos las riendas en este sentido. Tenemos que evitar que nuestros hijos se conviertan en «huerfanos dititales». Estas siete claves pueden parecer muy obvias en un primer vistazo, pero cada una de ellas implica un importante esfuerzo por nuestra parte. Aún así debemos ponerlas en marcha desde YA, puesto que los niños y niñas generan sus propios hábitos de uso de los «juguetes tecnológicos» a edades cada vez más tempranas.

1. Predicar con el ejemplo:
Tengamos o no la intención de educar, lo hacemos simplemente por el hecho de ser padres. Nuestra manera de ser y actuar es el espejo en el que nuestros hijos/hijas se miran, el que imitan y del que aprenden. Por eso es clave que tengamos en cuenta nuestra manera de actuar, y controlemos nuestros propios hábitos con las tecnologías. Debemos dejarles bien claras las diferencias entre un buen y un mal uso de éstas. Nuestros hijos deben de entender que no es lo mismo trabajar en casa con el ordenador, o atender mensajes laborales desde el móvil, que pasarse la tarde chateando con amigos o jugando a la consola.

2. Potenciar las habilidades sociales de nuestros hijos:
Nosotros no estamos siempre a su lado, y menos en su adolescencia, por lo que debemos conseguir que sean ellos mismos los que no se dejen atrapar o influenciar por su entorno. Esto sólo puede hacerse si potenciamos su autoestima, asertividad y capacidad para resolver problemas con una educación respetuosa y democrática. Una educación ni permisiva ni autoritaria, que respete sus emociones pero que establezca unas normas y límites claros y firmes, con comunicación abierta y mucho afecto.

3. Ofrecerles alternativas para el ocio y el tiempo libre:
¿Cómo es el ocio de nuestro hijo?, si le ofrecemos alternativas atractivas: excursiones en familia, deporte, juegos al aire libre, museos, etc… tendrá menos ocasiones de lanzarse a por la videoconsola o el móvil que si está aburrido en casa ¿verdad?

4. Alfabetizarnos tecnológicamente:
Al igual que si no sabemos cómo funciona cualquier juguete nos informamos antes de dárselo a nuestro hijo, lo mismo tenemos que hacer con todo lo que se refiere a las nuevas tecnologías. El objetivo es reducir la llamada «brecha digital». Los hijos quizá tengan mucho que enseñarnos sobre el “cómo” funcionan las TICs, pero los padres somos los que debemos enseñarles “qué” hacer con ellas y “dónde y para qué” utilizarlas.

5. No prohibir el uso de las TIC, mejor regular el tiempo y el espacio de uso:
No debemos pensar que las nuevas tecnologías son malas para nuestros hijos, muy al contrario, son imprescindibles para desenvolverse en el mundo actual. Por ellos es lo que no debemos prohibir su utilización, pero sí regular tanto su tiempo de uso como los contenidos a los que acceden, o el espacio en el que juegan. Lo ideal es que el ordenador esté en el salón o en una sala común, no en su habitación. Nada de pantallas hasta los 3 años, y el smartphone sólo a partir de los 14. Si fuera necesario antes pueden tener un móvil básico para recibir y emitir llamadas.

6. Conocer los hábitos digitales de nuestros hijos/hijas:
Es muy importante conocer qué valores transmiten los juegos a los que juega. Con quién interactúa. Dónde juega. Cuántas horas al día está frente a una pantalla. Qué webs visita. Qué perfiles sociales sigue. Si apaga el móvil por la noche. Si lo usa en el colegio. Cuáles son sus descargas… Al igual que les preguntamos ¿qué has hecho hoy en el recreo o en el cole? debemos preguntar ¿qué has hecho hoy en internet, con el móvil o la videoconsola?

7. Establecer apoyos con nuestro entorno:
La unión hace la fuerza. Si nos ponemos de acuerdo con el colegio y con otros padres a la hora de establecer normas de uso de los juguetes digitales, esto nos ayudará a que nuestro hijo o hija las acepte mejor. El colegio es el entorno donde pasan más horas, y si conseguimos establecer (a través del consejo escolar, por ejemplo) unas normas de uso consensuadas, o incluso que programe talleres formativos para padres y alumnos, habremos dado un paso enorme que hará mucho más fácil nuestro esfuerzo en casa.

Prevención de riesgos en el uso de las Nuevas Tecnologías

Descubre el curso que todos los padres deberían recibir:

Dirigido a padres de alumnos de Centros Docentes de primaria y secundaria, con el objetivo de que reconozcan el importante papel que juegan en la prevención de estos riesgos, con información, habilidades y herramientas que les ayuden a dotar a sus hijos de los recursos personales necesarios para evitar riesgos dentro del marco tecnológico que conforma ya su entorno diario.

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